La potencia computacional total utilizada por los mineros para procesar transacciones de Bitcoin y asegurar la red, medida en hashes por segundo. Una tasa de hash más alta significa mayor seguridad de red y más competencia entre los mineros.
La potencia computacional total utilizada por los mineros para procesar transacciones de Bitcoin y asegurar la red, medida en hashes por segundo. Una tasa de hash más alta significa mayor seguridad de red y más competencia entre los mineros.
La tasa de hash (hash rate) cuantifica el número total de cálculos de hash que los mineros de Bitcoin realizan colectivamente cada segundo. En años recientes, la tasa de hash de la red se mide en exahashes por segundo (EH/s) — quintillones de cálculos cada segundo. Cada hash es un intento de encontrar un bloque válido que cumpla con el objetivo de dificultad actual, y la magnitud pura de este cálculo es lo que hace que la seguridad de prueba de trabajo de Bitcoin sea robusta.
La tasa de hash se ve frecuentemente como un indicador de la salud y seguridad de la red. Una tasa de hash creciente significa que más mineros están compitiendo, lo que hace exponencialmente más costoso para cualquier atacante lograr el 51% de la potencia de hash necesaria para manipular la cadena de bloques. La tasa de hash de Bitcoin ha crecido casi continuamente desde su inicio, interrumpida solo por eventos como la prohibición de minería de China, de la cual la red se recuperó en cuestión de meses.
Para los inversores, las tendencias de la tasa de hash proporcionan información sobre la economía y el sentimiento de los mineros. Los mineros son actores económicos racionales — despliegan capital para minar cuando esperan que sea rentable. Una tasa de hash en constante aumento señala que los mineros confían en los precios futuros de Bitcoin y están invirtiendo en nuevo hardware. Una tasa de hash en declive, especialmente después de un evento de halving, puede indicar que los mineros menos eficientes están siendo forzados a desconectarse ya que sus operaciones se vuelven no rentables.
La tasa de hash determina directamente cuánto costaría atacar Bitcoin. Para revertir transacciones, un atacante necesitaría controlar más del 50% de la tasa de hash total. Con la red procesando cientos de exahashes por segundo, el costo en hardware y energía de tal ataque es de miles de millones de dólares.
Los precios crecientes de Bitcoin, la mejora en la eficiencia del hardware de minería (nuevas generaciones de ASIC) y las fuentes de energía más baratas impulsan el crecimiento de la tasa de hash. Cada generación de hardware de minería produce más hashes por vatio, y mientras la minería siga siendo rentable, los operadores continúan desplegando capacidad.
La tasa de hash se estima a partir de la velocidad de producción de bloques y la dificultad actual. Dado que conocemos el objetivo de dificultad y la rapidez con que se están encontrando bloques, podemos calcular la potencia de hash aproximada detrás de ellos. Esta estimación fluctúa con la varianza natural en los tiempos de bloque, por lo que típicamente se suaviza con una media móvil de 7 o 14 días.